ERICH ROSE, JUDIO ALEMÁN DE LA DIVISIÓN AZUL.

Estrasburgo, 7/IX/1912 - Krasny Bor, 10/II/1943.
 
Erich Jakob Rose nació el 7 de septiembre de 1912 en Estrasburgo, en un momento en el que Alsacia pertenecía a Alemania. Su padre, antiguo oficial médico del Kaiser durante la Gran Guerra y patriota alemán. Sus familiares eran nacionalistas alemanes y él heredó tales ideas; tanto él como su padre creían que el bolchevismo era "el enemigo número uno del mundo".

La familia de Erich simpatizó en los años 20 con el nacionalsocialismo, excepto en lo referente al antisemitismo pues tres de sus abuelos eran judíos. Esta curiosa paradoja fue bastante frecuente en Alemania hasta que Hitler llegó al poder. Para los judíos de izquierdas la victoria electoral nazi fue un cataclismo, pero para los de derechas resultó ser incluso una buena noticia en algunos casos; muchos de ellos se tomaban el antisemitismo nazi como algo accesorio, puro electoralismo que desaparecería después de que Hitler fuese elegido. Además, hasta ese momento los judíos que habían tenido problemas con los nazis habían sido fundamentalmente inmigrantes o de izquierdas.

En 1934 el general Von Blomberg, Ministro de Defensa alemán, introdujo una norma por la que se prohibía a los judíos formar parte de las Fuerzas Armadas. Erich Rose por entonces era alférez fue expulsado. Se privó de esta forma a la Wehrmacht de unos 250.000 soldados, algo que desde luego le perjudicarían en el futuro.

A Rose se le ofreció un puesto de trabajo en la embajada alemana en España, posible tapadera par aactividades de espíonaje del Abwehr, el servicio secreto del Ejército Alemán. De hecho, a muchos militares judíos se les ofrecieron puestos similares en el extranjero para evitar su salida completa del ejército. Dichas iniciativas partían de generales y oficiales compañeros de los expulsados.

Tras la victoria en la elecciones del Frente Popular en España, Rose volvió a Alemania y una vez comenzada la Guerra Civil Española, formo parte como voluntario en la Legión Cóndor, regresó a España en 1937 y desempeñando un papel de instructor en el bando nacional.

En septiembre de dicho año solicitó formar parte de la Legión española porque deseaba ir al frente, cosa que consiguió un año después, incluso con recomendación del coronel Ritter von Thoma, jefe de las fuerzas de tierra de la Legión Cóndor. Llama la atención el que se le alistara con el nombre de Henri Rosse Rosse (el apellido de soltera de su madre también era Rose).

Rose participó durante un mes en la batalla del Ebro y tuvo que ser ingresado por enfermedad.

En 1939 solicitó la nacionalidad española y le fue concedida.

En 1941 consiguió enrolarse en la División Azul y fue asignado como intérprete.

En 1942 fue condecorado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase. En ese mismo años se enteró de que sus padres habían sido deportados al campo de concentración de Theresienstadt. Cuando se enteró del encierro de sus padres y otros familiares Rose confesó a un amigo que estaba hecho polvo y que quería morirse. Su amigo, destinado en el Estado Mayor del Ejército, le prometió que intentaría conseguirle un certificado de "arianización". A través del comandante Von Hanstein, del Alto Mando de la Wehrmacht, el amigo consiguió que el caso llegara ante Hitler. El Führer, viendo el historial de Rose, reconoció que se trataba de un excelente oficial y dijo que le habría concedido el certificado de "arianización" si hubiese sido "judío al 50%", pero que siéndolo "al 75%" tal gracia era imposible (de hecho Hitler extendió numerosos certificados así; el padre del mariscal de la Luftwaffe Erhard Milch era judío, y por tanto él era un "judío mixto"; tuvo su certificado de "arianización" firmado por Hitler a instancias de Goering).

Su padre murió Theresienstadt pero su madre fue deportada poco tiempo despues a Auschwitz y dadas las condiciones de aquellos traslados murió antes de llegar.

 
Tuvo roces con sus compañeros hispanos, quizá porque éstos descubrieron que seguía trabajando para el Abwehr.

El 10 de febrero de 1943, durante la batalla de Krasny Bor (la más importante de cuantas participó la División Azul), el teniente Erich Rose se puso al frente de una sección de cañones antitanque servida por voluntarios noruegos de las Waffen SS, que se encontraban en dificultades y cayó muerto por el fuego soviético.

Rose dejó escrito un testamento:

"Si caigo en combate, y espero que esto no ocurra, no quiero que lloréis por mí, porque el destino que yo he querido para mí nunca ha sido otro que el de morir vistiendo mi guerrera gris, a despecho de todo. Y eso ya lo he conseguido, después de una gran lucha".