- Médicos y enfermeras.

El Equipo Quirúrgico de Campaña se creó en el campamento de Grafenwöhr (Alemania) bajo el mando del capitán médico Fernando LorenteSanz y embarcó con dirección a Polonia el 10 de septiembre, cuando ya no quedaba ningún divisionario en aquella base. En Varsovia se encontraron conel grupo de enfermeras españolas que venían detrás. Con ellas habían emprendido viaje el teniente coronel de Sanidad Militar Alberto Blanco, los comandantes López Muñiz, Martín Renedo y Gómez Durán, el capitán Lorenzo Sanz,otros veintiún oficiales de menor graduación, gran número de sargentos y practicantes y el capellán castrense Juan Dehesa. Desde Madrid hasta Irún, la expedición fue acompañada de Mercedes Milá Nolla, Inspectora General de Damas Auxiliares de Sanidad Militar –nombrada por el Caudillo en la orden firmada en Burgos el 24 demarzo de1937–, y de Tina Esteban, Jefe de Enfermeras de la Sección Femenina de FET y de las JONS.

 

LAS ENFERMERAS

Desde el comienzo de la participación española en la guerra, los enfermos y heridos de gravedad fueron tratados y operados en los hospitales de Mestelevo, Riga, Vilna, Königsberg, Berlín y Hof principalmente por personal sanitario español, que incluía a un gran número de enfermeras de la Sección Femenina  que habían acudido voluntariamente a atender a sus camaradas.

El 15 de julio se enviaron a todas las provincias instrucciones muy precisas acerca de la movilización de las mujeres, afiliadas o no, que la Sección Femenina consideraba de su exclusiva competencia.

Tres clases de servicios estaban en condiciones de organizar:

  • los de vanguardia (hospitales, quirófanos, correspondencia, lavaderos ytalleres),
  • los de retaguardia (enfermerías, laboratorios y, en general, sustitución de los hombres en los puestos que dejaran vacantes) y los de industria militar (polvorines,fábricas de armas, maestranzas o textiles).
  • También se brindaba para llevar suministros a las ciudades liberadas. 

En la práctica estos proyectos se vieron muy reducidos porque, afortunadamente, la guerra no se generalizó y, al convertirse la División Azul en la número 250 del Ejército alemán, la intendencia de este último, se ocupó de todos los servicios complementarios. Al acercarse el invierno, la Sección Femenina organizó, el 25 de octubre de 1941, una campaña de recogida de donativos. Se trataba de entregar a cada soldado aquellas Navidades, un paquete con ropa de lana, alimentos, tabaco y una medalla de la Virgen, a ser posible de la patrona decada provincia.

Hubo enfermeras falangistas; su movilización creó un problema decompetencias. De acuerdo con el decreto-ley, publicado en los últimos meses de la campaña española, todas las enfermeras que trabajaban en los hospitales militares, debían considerarse insertas en la Sección Femenina. Pero con posterioridad, el Ejército organizó su propio cuerpo de Damas Auxiliares de Sanidad y, en 1941, el general Gómez Ulla, procedió a movilizarlas sin atenerse estrictamente a la ley 28.

La Sección Femenina se quejó de que no habían podido ir al frente ruso más que una proporción muy pequeña de las voluntarias que estaban dispuestas. En total fueron, en seis expediciones sucesivas para asegurar un relevo eficiente, 84 falangistas, las que actuaron como enfermeras en el frente ruso. La lista es la siguiente:

Primer grupo, entre el 24 de Agosto de 1941 y 17 de Julio de 1942:

Aurelia Segovia Martínez; Mª Teresa Valderrama Corrales; Amelia de Sevilla Gutiérrez; Mª Luisa Crooke López; Mª Luisa Herrera Sott; las dos hermanas Larios Fernández; Javiera Aramburu Pacheco; Ángeles Llanderal Marín, Mª del Pilar Ruiz Moso; Eusebia Carrey Luna; Ángeles Lorente Vicente; Enriqueta Redondo Sanz;Monserrat Romeo Martínez; Monserrat Lacourt Maciá; Benita Herrera Rojo; Lucía Díez de Valderón; Carmen Moreno Pérez; Mª Ángeles García Fernández; Carmen Sagües Olla; Mª Cristina de Orive Alonso; Concha Echagüe Mostayer; Sabina Martínez Hermenegildo Franco y Aurelia Segovia y María Costi fueron las encargadas, respectivamente, de mandar a las enfermeras procedentes de la S.F. y de Sanidad Militar para la primera expedición.
Mª Josefa Ortega Cantón; Lidia Muñoz Laborde; Mercedes Vega Sancho; Mª Asunción Hernández Nanclares; Angustias Conde Salazar; Rafaela Cuesta Sanz;Albina Camino Herrero; Mª Luisa Galán Bustamante; Pilar Páramo y González-Tablas; María Páramo y González-Tablas; Ana Mª Ciria y López y Mª Dolores Beltrán Sousa.

Segundo grupo, entre el 24 de Junio de 1942 al 12 de Agosto de 1943:

Mercedes Nogueras Martínez; Ana Mª Romero Rato; Mª Dolores Carretero Fernández; Mª Luisa Rodríguez Dorado; Mª Pilar Aréyzaga Aréyzaga; Mª Victoria Rezola Otaduy; Carolina Mendizábal de la Fuente; Natividad Núñez Garralón; Paulina Aguirre Fernández de Lanza; María Iriarte Baser; Carmen Serrano Vicent; Mª Concepción Pellicer González; Adela Esparza Goñi; Mª del Pilar Gordo Gracia; Mercedes Vidal Abarca; Angelines Aznar Zaldívar; Isabel Aznar Zaldívar; Concepción Bergé Cortés.

Tercer grupo, entre Noviembre de 1942 a Diciembre de 1943:

Mª Josefa López Peláez; Mª del Carmen Pérez Izquierdo; Carmen Salvadora del Castillo Lacarra;Natividad Díez Vázquez; Josefa Luna Orbaneja.

Cuarto grupo, entre el 2 de Mayo a Diciembre de 1943:

María Rita OdriozolaGuerezquiz; Blanca Reviso Olaya; Francisca Pina Pérez; Mª Cruz González Goascoechea; Mª Paz Ramos Izquierdo, Felisa Araguas Neira.

El sexto grupo, salió en dos escalones los días 15 de Julio y 12 de Agosto de 1943; regresó también escalonadamente al retirarse la División Azul en Diciembre de 1943, Enero y Febrero de 1944:

Mercedes Ródenas Revenga; Consuelo Gil Sousa;Micaela Pérez Hernández; Bonosa Ruano Beltrán; Mª de los Ángeles García Blas;María Ruiz Santiago; Honorata Gutiérrez Galán; Julia Muñoz Martín; Araceli del Campo Martínez; Matilde Díaz Varela; Amalia Naya Neira; Crisanta Galán Hernández; Mª del Pilar Alcántara García; Mª del Carmen Docet Ríos; María Miller García y Aurelia Ainsa Font.Prácticamente todas las enfermeras recibieron alguna condecoración. A unade ellas, Felisa Araguas Neira, fue otorgada la Cruz de Hierro de segunda clase.

 

 

 

 

Milá Nolla, Mercedes

 
(22/IX/1885, Barcelona - 13/XII/1990, Madrid.)

 
Nació en Barcelona el 22 de Septiembre de 1895. Prima de José María Milá y Camps, Conde de Montseny, cuyo hijo José Luis Milá y Sagnier, padre de los populares periodistas de TV Mercedes y Lorenzo Milá.

Su padre fue Comandante de Marina de Ceuta. Durante la estancia en dicha ciudad su familia hizo amistad con la del entonces Teniente Coronel Francisco Franco, cuando éste mandaba La Legión.
 
Una vez que se trasladaron a Madrid, hizo los estudios de Enfermera en la Cruz Roja Española, obteniendo el carnet como Dama Enfermera de 1ª clase de la Cruz Roja el día 3 de junio de 1921.

Años después, con una beca de la Fundación Rockefeller acudió al Belford College de la Universidad de Londres para realizar un curso de Directoras de Escuelas y Hospitales. Al fallecer su padre, su madre decidió trasladarse a Reus con su familia, por lo que Mercedes se quedó sola en su piso madrileño del paseo del General Martínez Campos, en donde también tenía su despacho. 
 
Durante la II república fue nombrada Inspectora Secretaria de la Escuela de Instructoras de Sanidad, según orden publicada el 13/09/1934 (B.O.E. nº 256). Anteriormente y con fecha de 1 de Julio de 1934 la Dirección General de Sanidad la nombró Presidente de la Asociación Profesional de Visitadoras Sanitarias, recibiendo el encargo de realizar viajes de estudios y visitar las escuelas de enfermería de Varsovia, Budapest, Lyon y Viena. Fundó la revista La Visitadora Sanitaria que se publicó durante 1934 y 1935.
 
Fue comisionada junto al doctor Pedro Blanco Grande, Jefe de Sanidad de Madrid, para asistir al Congreso Internacional de Hospitales que se celebró en Roma en el mes de Junio de 1935. Se incorporó al Claustro de Profesores de la recién creada Escuela de Enfermeras Sanitarias, de la Dirección General de Sanidad, a cuyo frente estaba el Doctor Pittaluga y cuyo Secretario, el Doctor Estellés, hizo gran amistad con Mercedes a pesar de las diferencias políticas entre ambos. 
 
Al comenzar la guerra civil, éste último le encargó organizar al personal de enfermería en el hotel Ritz, incautado y convertido en Hospital por los republicanos. Avisada de que la buscaban los milicianos para asesinarla, cogió el primer tren que salió hacia Barcelona con su uniforme y documentación de enfermera alojándose en Reus en casa de su madre.
 
   En Madrid corrió el rumor de que Mercedes había sido asesinada. A los pocos días de llegar a Reus, escribió una carta a la princesa Anna de Schwarzenberg, Secretaria del Consejo Internacional de Enfermeras de la Cruz Roja exponiéndole la situación en la que se encontraba, recibiendo como respuesta una reclamación diplomática para que se incorporara con urgencia a Suiza, a donde la acompañó su madre.
 
   Al poco tiempo regresó a Francia y a los quince días cruzó la frontera hacia España por Hendaya, llegando a Zona Nacional en Salamanca. Se presentó al general Franco en el Cuartel General, que le encargó que se hiciera cargo de la dirección de enfermería de hospitales. Fue la única mujer que formó parte del Cuartel General del Generalísimo, ostentando en su uniforme la placa reglamentaria.
 
   Es tal el éxito en la organización de dichos servicios por su parte, que el 24 de Marzo de 1937 es nombrada Inspectora General de los Servicios Femeninos de Hospitales, (B.O.E. nº 157 de 26/03/1937) cargo en el que siguió hasta finalizada la contienda. El resultado de su gestión fue excepcional: un total de 15.038 Sanitarias Subalternas prestaron servicios en los diferentes centros durante la Cruzada, de ellas 8.938 poseían el título de Enfermeras.
 
   Entonces, le encargan la creación del Cuerpo de Damas Auxiliares de Sanidad Militar. El primer reglamento del cuerpo de Damas de Sanidad fue aprobado por orden de 31 de julio de 1941 (D.O. nº 172/5 de Agosto de 1941). Aquellas heroínas de guerra ejercieron un protagonismo destacado junto al Soldado a partir de julio de 1941; un total de 87 partieron hacia Alemania para prestar servicios en la División Azul como enfermeras de la Cruz Roja Alemana. La primera expedición de la División Española de Voluntarios salió de Madrid, Estación del Norte, el 15 de julio.
 
Estuvo igualmente al mando de la Agrupación de Enfermeras Militares que acudieron al frente de Rusia con la División Española de Voluntarios y al regreso siguió ocupando el cargo de Inspectora General.
 
Creó el boletín Cruz de Malta, órgano de las Damas Auxiliares de Sanidad Militar, suplemento de la revista Medicina y Cirugía de Guerra, que se publica durante cinco años con periodicidad trimestral, entre 1947 y 1951.
 
Asistió a la Conferencia Internacional de Enfermería celebrada en el Belford College de Londres en Julio de 1952 representando a la Inspección General y como Presidenta de la Asociación Profesional de Enfermeras. En Abril de 1959 presidió en Madrid la V Reunión Nacional de Sanitarios.

Se jubiló a finales de los años 60.
 
Colaboró en el libro Los Médicos y la Medicina en la guerra civil española, Madrid-1986, con el capítulo titulado La mujer en la guerra: Enfermeras, editado por los Laboratorios Beecham.
 
Estaba en posesión de varias condecoraciones como la Medalla de la Cruz Roja, Medalla de la Campaña, Placa y Cruz Roja del Mérito Militar y otras.
 
Enfermó de artrosis de cadera, sufriendo una fractura del fémur izquierdo, lo que la obligó a deambular con muletas y finalmente en silla de ruedas. Estando hospitalizada en el Centro Militar del Generalísimo, falleció el 13 de diciembre de 1990 a la edad de 95 años, siendo enterrada en el Cementerio de La Almudena de Madrid.
 

de Orive Alonso, María Cristina

(14/X/1919 Madrid-  Madrid)

Nació el 14 de octubre de 1919 en Madrid. En el bachillerato, se afilió a Falange Española de las JONS, en la primavera de 1936. El comienzo de la guerra les cogió en Madrid. Querían salir de zona roja y, como quiera que su madre era de nacionalidad cubana, tras diversas peripecias, consiguieron embarcar en Valencia en un buque francés. Regresaron a España en 1937, a la zona controlada por los sublevados, y Mª Cristina se presentó como voluntaria enfermera en Salamanca para ayudar a la causa nacional. Estuvo sirviendo en el Hospital de la Santísima Trinidad hasta el final de la guerra.

En junio de 1941 era una de las pocas mujeres estudiantes de medicina, en la Universidad Central. Se alistó de inmediato a la recién creada División Española de Voluntarios. Habiendo poco antes revalidado su título de enfermera de Falange con el de Sanidad Militar, fue seleccionada en la primera expedición. El mando quería un equilibrio y las enfermeras de la Sección Femenina tenían que estar acompañadas por un número similar de enfermeras Sanidad Militar.

Salieron para el frente el 23 de agosto de 1941 en una nutrida expedición integrada por unas 60 enfermeras, varios médicos y sanitarios y tres capellanes castrenses que debían incorporarse al frente.

En Grafenwöhr (Alemania), tras una misa de campaña oficiada por el Páter más antiguo que iba en la expedición, ella y sus compañeras juraron fidelidad al Führer y se aprestaron a marchar a Rusia.
Pasaron por la Polonia ocupada y fueron enviadas, inicialmente, al Grupo de Ejércitos Centro en pos de la División Azul. A mediados de Septiembre del 1941 llegaron a Smolensko, en plena Rusia soviética. Allí estuvieron trabajando en hospitales alemanes después de una visita que hicieron al General Von Kluge. Aclimatadas al medio militar y sanitario alemán, el mando las envió hacia el norte, a Porchov, en la retaguardia lejana de la División Azul, donde se había instalado un hospital español. El trabajo allí fue muy duro porque el hospital se vio desbordado ante la avalancha de heridos y enfermos provocados por las operaciones de la Cabeza de Puente del Volchov en noviembre-diciembre del 1941. Vestían uniforme militar —diseñado por Balenciaga—. Ser enfermera en aquella despiadada guerra no era ninguna bicoca. Ambos bandos ignoraban las convenciones y liquidaban sin escrúpulo alguno al personal sanitario cuando se presentaba la ocasión.

En el mes de enero la ofensiva rusa se acercó peligrosamente a Porchov y se decidió clausurar el hospital español para evitar un posible copo. Mª Cristina de Orive y el resto de sus compañeras fueron trasladadas a los países Bálticos y el Reich. Ella fue a Königsberg, en la Prusia Oriental, donde se acababa de abrir un magnífico hospital para la División Azul. Los siguientes meses, hasta el verano del 1942, prestó allí sus servicios.

Una vez en Madrid, retomó la carrera de medicina. Tras licenciarse, se casó con Agustín Payno Mendicouagüe, “Camisa Vieja”, compañero de estudios y divisionario habiendo servido servido de sargento-médico en la 1ª Compañía de Antitanques de la división. Fue el autor de la música de varias canciones como "Gibraltar, Gibraltar", "cubre tu pecho" o el himno de su propia unidad. A partir de su boda se dedicó a su familia. Agustín se especializó en traumatología. Entonces regresó a Madrid, donde continuó trabajando de enfermera.

Años más tarde, cuando los niños se fueron haciendo mayores y dejaron el nido, Mª Cristina se dedicó a echar una mano en una guardería parroquial de manera altruista en la zona de San Blas. Enviudó en 1974 y entró a trabajar como médico pediatra en la Seguridad Social.
 

ROMEU FERNÁNDEZ, María Montserrat

Era a la sazón Auxiliar Provincial de Prensa y Propaganda en Barcelona.

Posteriormente, en calidad de Enfermera de la División Azul formó parte de las personalidades que recibirían a la Delegada Nacional de la Sección Femenina, en la visita que realizó el día 5 de Noviembre de 1942 al Hospital Militar del Generalísimo de Barcelona. Lo cual, queda reflejado en la portada del Periódico La Vanguardia de Barcelona de fecha 6 de noviembre de 1942.

Hasta el último momento siempre quiso resaltar que era Dama de la Cruz Roja y Enfermera Voluntaria de la División Azul. Murió el día 29 de septiembre de 2004 en Ronda (Málaga). Tenía 88 años de edad.